"Imagination is the one weapon in the war against reality."

Jules De Gaultier



miércoles, 12 de octubre de 2011

In Memoriam: Raúl Esquivel

Tenía veintiún años cuando entré a la oficina de Raúl Esquivel con un manuscrito de 400+ páginas bajo el brazo y ningún buen motivo para creer que algún editor se tomaría el tiempo de leer semejante mamotreto de un escritor tan joven y desconocido.  Lo que más recuerdo de aquella breve reunión fue la naturalidad con la que recibió mi novela sin un ápice de condescendencia.  Pudo reducirse a una cortesía con su amigo que nos presentó, el Prof. Ricardo Ríos, pero la autenticidad del gesto se confirmó un año después cuando, con la publicación de Mirada Siniestra, Géminis me acogía como casa editorial.

Si no hubiera conocido a Don Raúl no sé qué habría sido de mi carrera literaria, y en retrospectiva sé que abrirme las puertas fue una decisión consistente con su carácter.  Los años de conocernos me mostraron a un hombre tan enamorado de los libros que había dedicado su vida a ellos, a tal grado que su empresa no era sólo un lugar de trabajo sino un hogar complementario en el que convivía con su familia directa y extendida.  En este contexto infiero que aquel día no le costó reconocer  y darle la bienvenida a uno de los suyos, a alguien que compartía esa misma pasión incurable.


Fue ese apasionamiento lo que consagró a Don Raúl como un aliado incondicional y un promotor infatigable de las letras panameñas no sólo desde su propia editorial sino como miembro activo y prominente de la Cámara Panameña del Libro, desde donde fue uno de los arquitectos de las Ferias Internacionales del Libro que hemos disfrutado durante la última década.  El júbilo que los días de la feria le inspiraban es inolvidable—era como si para él los Carnavales, la Navidad y el Año Nuevo se juntaban en ese puñado de días de veneración a las páginas.

Es apropiado que nuestro último encuentro se haya suscitado en la feria de este año, que me haya legado el  recuerdo de su entusiasmo al estar de vuelta en el stand de Géminis, concibiendo ideas para mejorar la siguiente feria y explicándome los planes para la tercera edición de Mirada Siniestra.


Don Raúl Esquivel se despidió de nosotros la semana pasada; tras librar batallas laudables fue convocado al salón del Valhalla en el que todas las historias que hemos imaginado cobran vida simultánea y permanentemente.  Desde allá estará seleccionando las mejores musas para los que perpetuamos su labor, y cada vez que pase las páginas de un libro una parte de mí estará pendiente de vislumbrarlo sonriendo sabiamente entre las líneas.



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