"Imagination is the one weapon in the war against reality."

Jules De Gaultier



domingo, 6 de febrero de 2011

¿Desalineado?

De vez en cuando me preguntan sobre la metodología que sigo al escribir mis novelas, si escribo escenas aleatorias que me atraen primero, si tengo todo el argumento desarrollado antes de escribir, si alterno entre secciones de la novela y luego las voy ensamblando, y cuestiones similares. Mi respuesta siempre es la misma: Escribo los capítulos y sus escenas en el mismo orden en el que aparecen en el libro publicado. Esto resulta evidente en mis novelas que ya están en venta (Mirada Siniestra, La Niebla y Veritas Liberabit), pues todas presentan narraciones lineales. Pero la siguiente novela que ya tengo en borrador, IT, alterna entre varios acontecimientos en distintos puntos temporales, y aún así la escribí toda en el orden en que es contada, no en orden cronológico.

Por puras ganas de experimentar, este hábito cambió el año pasado mientras escribía los capítulos desde el diez al catorce de mi proyecto actual. El relato que estoy construyendo contiene múltiples protagonistas y numerosas tramas paralelas, y este grupo de cinco capítulos contenía giros importantes para las tres tramas principales. Al terminar de escribir las escenas de la primera trama en el capítulo diez decidí saltar al capítulo once que pertenece enteramente a esta trama. De ahí regresé al décimo capítulo en donde escribí las escenas de la segunda trama, las que continué inmediatamente después en el capítulo doce y el capítulo catorce. La trama tres me llevó de vuelta a concluir el capítulo diez, y de ahí continuó abriendo el capítulo doce, con dos escenas que iban intercaladas con las dos escenas de la trama dos que ya había escrito, para finalmente concluir en el capítulo catorce.

El capítulo trece lo había dejado intencionalmente en blanco: Era un flashback a dos años antes de los sucesos de los capítulos mencionados, y con su redacción concluí este segmento de la obra. Ahora me espera el capítulo quince, que nuevamente retrocede el tiempo tres años más con otro flashback.

Y, todo este enredo, ¿qué significa? Prácticamente nada. La técnica que utilices no importará si está bien aplicada: Nada de esto debe notarse en la novela terminada. Para mí no fue problemático porque tengo bien mapeado el rumbo de mis tramas paralelas. Simplemente me permitió mantener “sintonizado” el ritmo de los eventos de cada una de ellas a través de estos capítulos.

En conclusión, aquí quizás estoy explayando mi respuesta usual a las consultas que mencioné: No existe una sola técnica o metodología para escribir; puedes escoger la que mejor se acople a tu proyecto y a tu personalidad, y puedes variarlas cuando lo consideres oportuno.

La única regla inmutable es ésta: ¡Escribe!

1 comentario:

Antonio dijo...

Muy interesante, se aprende bastante con estos articulos que escribes. Saludos y éxitos con tus libros.